Miguel Crispín Sotomayor
Cuba
El amor puede ser muchas cosas.
El amor puede ser muchas cosas: Una calle,
una esquina, el banco de un parque.
Una pared que sostuvo una espalda y un pie.
Puede ser la luz de una ventana,
la caída del sol sobre dos manos aprisionadas
o el despertar de dos cuerpos enlazados.
La luna o la luz de una vela.
Pero aún, hay más amor:
Hay amor
cuando se besa a un niño que reclama
la misma luz que alguna vez ansiamos
y exige, también poder dormir bajo esa luna,
que en una noche de placer nos alumbró,
con la seguridad de que al despertar
encontrará el sol
y no el hambre que lo devora.
Hay amor
cuando este niño
recuesta su calamidad a una pared
y desde allí lanza un reto
a nuestra rebeldía.
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